8 decisiones diarias con las que podemos comenzar a cambiar el mundo

¿Qué significa sostenibilidad?

Sostenibilidad significa vivir dentro de la capacidad regenerativa de la biosfera. Según Eugenio Gras en su libro “Cosecha de Agua y Tierra”: “a principios de los años setenta el consumo humano de Recursos Naturales rebasó la capacidad regenerativa de la Naturaleza y los humanos empezamos a consumir parte del Capital Natural; para el año 2.000 ya consumíamos capital el 40% más rápido que su capacidad para regenerarse”.  Esto significa que para las personas que vivimos en esta generación, pensar en no hacer más daño al medio ambiente no es suficiente para revertir el proceso; no basta.

Estamos obligados a regenerar el ambiente para que nuestros hijos reciban, en primer lugar, una tierra habitable.

Ahora bien, al leer lo anterior lo primero que pensamos es que probablemente es culpa del gobierno o de las grandes corporaciones. Hay una buena cuota de parte de ambos, pero los consumidores tenemos la nuestra, y lo más interesante es el poder para cambiarlo, pues son nuestras elecciones diarias las que dan poder a las grandes corporaciones, y son nuestras preferencias las que mueven las tendencias de lo que nos venden y lo que no.

Tomemos control y actuemos

Aunque no somos responsables sobre las decisiones de las grandes industrias y gobiernos, sí somos responsables de elegir los productos que compramos y con estas decisiones estaremos apoyando o dejando de apoyar a las corporaciones que los producen y a sus prácticas buenas o malas.

1. Reducir el uso de plástico desechable

El plástico es muy útil, muy barato, muy práctico… pero realmente deberíamos olvidarnos de los  plásticos que se usan una sola vez. Esto va desde cosas tan inofensivas a la vista como una pajilla o el vaso plástico para el refresco (que viene también en una botella plástica), hasta las bolsas del supermercado, sobre todo si pensamos que ahora casi en cualquier establecimiento podríamos elegir una caja de cartón o una bolsa de tela.

Cuánto desperdicio estamos generando para tomarnos unos tragos de refresco que compramos en un supermercado… sin mencionar el efecto del otro montón de sustancias nocivas para nuestro organismo que vienen en ese líquido que compramos. Tomar agua o bebidas hechas en casas es una mejor elección en todo sentido.

Este es solo un ejemplo de muchos. ¿De verdad necesitamos producir y botar 4 productos plásticos diferentes solo para desempacar y comernos unas galletas? El medio ambiente definitivamente no.

2. Elegir productos orgánicos siempre que se pueda

Con la simple elección de compra de un producto producido bajo métodos conscientes y responsables con el ambiente (productos orgánicos), estamos asumiendo responsabilidad por el cuidado de nuestra propia salud, del medio ambiente, del bienestar de personas que trabajan en el campo y de la existencia de empresas que defienden ideales que van más allá de un simple beneficio económico.

3. Elegir productos locales

La disminución en la huella de carbono y el uso reducido de combustibles fósiles son consecuencias positivas de comprar nuestros alimentos a productores locales.

Si podemos comprar un ajo producido por un trabajador local a pocos kilómetros de nuestro hogar, la huella de carbono y el uso de combustibles fósiles que produce nuestra decisión es mucho menor, en comparación a otro ajo importado desde el otro lado del mundo.

4. Elegir productos artesanales

Cuando elegimos un producto artesanal estamos dando nuestro voto de apoyo a un emprendedor que trabaja con esmero para hacerse un camino. Si queremos un mundo más balanceado y más opciones para elegir, debemos apoyar el surgimiento de los pequeños emprendedores y sus ideales que muchas veces van más allá de la receta industrial a la que estamos acostumbrados, y que nos traen propuestas diferentes.

5. Cocinar más en la casa

Si cocinaremos un poco más en la casa, haciendo énfasis en la cocina como expresión de cariño y creatividad, nuestro dinero rendiría más y compartiríamos más con nuestra familia y amigos, en una dinámica diferente a la de ir a comer afuera.  Eso sin mencionar que tenemos la posibilidad de cuidar la bolsa y de alimentarnos de forma más saludable (si queremos hacerlo) pues tenemos la posibilidad de elegir nuestros ingredientes y recetas.

6. Evitar comprar agua en botellas plásticas

¿Para qué promover una industria de plásticos y combustibles, refrigeración y los desechos descontrolados asociados, cuando podemos usar botellas de metal o de vidrio y tomar agua del tubo?

Está probado que el agua de botella plástica no es más saludable que el agua de cañería, tiene además residuos dañinos del plástico, y son un problema ambiental serio.  ¿Realmente las necesitamos?

7. Compostar lo que sobra de la cocina

La basura orgánica es eso, basura, si termina en los botadores. Genera gases que contribuyen al efecto invernadero, mal olor y son un problema sanitario para las ciudades. En cambio, si toda esa materia orgánica se compostara adecuadamente todos esos desechos serían oro para nuestras tierras, pues devolverán  nutrientes, minerales, microorganismos y materia orgánica al suelo, para cumplir con el ciclo biológico que fue diseñado por la Naturaleza.

Hoy día existen kits para la casa, donde podemos convertir todos esos desechos en abono para el jardín o nuestras plantas. Es cosa de comenzar.

(H3) 8. Reciclar y reutilizar

Cartón, vidrio e incluso algunos plásticos podemos usarlos en otras cosas y aumentar su ciclo de vida, o dejarlos en el centro de reciclaje más cercano cada ciertos días. Las corporaciones y el gobierno no pueden hacernos esa disciplina, nos toca a nosotros, los consumidores. Cuando todos lo hagamos seguramente será el momento de exigir a las corporaciones o a nuestros gobiernos facilitarnos la tarea, y si llegáramos a ese punto ya sería negocio para alguien. Nuevamente, generamos tendencia.

Los cambios en las costumbres y en la misma cultura son posibles y se ven en tantas cosas que han cambiado para bien en los últimos pocos años, como el crecimiento del mercado de productos orgánicos y el crecimiento de energías sostenibles en casas y negocios. Todavía faltan muchos cambios, esto es apenas el comienzo.  Lo importantes es ser conscientes de que tenemos el poder de cambiar o de empeorar las tendencias con cada uno de nuestros actos de todos los días. Cada uno genera un mensaje, un impacto y en conjunto una tendencia en alguna dirección. Elijamos la dirección que queremos para nuestro futuro y el de nuestros hijos, responsablemente. Tomemos el control.

Written by Jose Ortiz

Jose creció en medio de fincas, campo, ganado y siembras de todo tipo. A pesar de que su vida actual como empresario y consultor de comunicación digital está muy lejos de esas añoranzas, está convencido de que la vida moderna debe integrar una conexión con la tierra de donde venimos. La agricultura orgánica es una manera de hacerlo, una necesidad para la salud y el ambiente; una reinvindicación de la sabiduría humana. Aprender de ella y conocerla, una terapia para la sociedad moderna. De promoverla viene la motivación de participar en este blog.

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