¡No deje de comerse la yema del huevo!

Si usted es de las personas que para el desayuno se prepara un omelette de claras de huevo, pare ahí mismo, pues lo que cree que podría ser un desayuno sano puede convertirse en un desastre.

Gracias a la moda errónea que en los últimos años se ha popularizado y que alega que la grasa y el colesterol en la dieta son malos, hemos vetado y sacrificado el consumo de la yema a la hora de comer huevos, no solo provocando daños en nuestro organismo si no desaprovechando un increíble alimento.

¿Sabía que para poder absorber bien la proteína de la clara necesita comerla junto con la yema? La clara tiene un inhibidor de la tripsina, una enzima digestiva que al combinarla con la yema ayuda a que aumente la absorción de esta. Además el colesterol de la yema no es dañino para nuestro organismo, más bien es imprescindible para la producción y balance hormonal, incluidas las hormonas sexuales necesarias para concebir.

Muchos estudios han probado que la yema del huevo no solo aumenta el colesterol bueno, si no que ayuda a reducir el colesterol malo, protegiéndonos contra las enfermedades cardiovasculares.

Y si no lo hemos convencido de consumirlas, un dato importante es que la clara del huevo contiene un anti-nutriente llamado avidina, esta es una glicoproteína que se une a la biotina o vitamina B6 inhibiendo su absorción. Esta vitamina es importante para evitar pérdidas de cabello, mantener un balance adecuado de azúcar en sangre y es especialmente importante en el embarazo, entonces, al combinar la yema -la cual contiene vitamina B6- con la clara, resolvemos ese problema.

Otro dato importante a tener en cuenta es que la mayoría de los nutrientes del huevo se encuentran en la yema, y muchos de estos son esenciales para nuestro organismo.

No solo la yema contiene vitaminas liposolubles como la A, D, E y K, si no que su grasa es primordial para digerirlas y absorberlas. Sin olvidar que muchas personas se encuentran deficientes de estas vitaminas, teniendo problemas de infertilidad y visión, y mal funcionamiento del sistema nervioso, entre otros.

La yema también es fuente de Omega 3, primordial para el desarrollo y buen funcionamiento del cerebro, ya que contiene antioxidantes, calcio, hierro, fósforo, zinc, vitamina B6 y B12.

Como nutricionista recomiendo comer siempre el huevo entero, pero el truco es cocinarlo de una manera adecuada, evitar freírlo y siempre preferir huevos orgánicos de pastoreo.

Written by Fabiola Piza

Fabiola Piza es Licenciada en Nutrición, graduada de la Universidad Hispanoamericana. Sintiendo un gran vacío por las terapias convencionales en nutrición se especializó en Nutrición Holística, en el Institute for Integrative Nutrition de Nueva York. Cree fielmente en que se debe percibir y tratar al paciente como un todo, cree que está conformado por el cuerpo, el alma, la mente… y niveles mucho más profundos.

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