¿Somos lo que comemos?

Somos lo que comemos

Somos lo que comemos

¿Cuántas veces ha oído la frase somos lo que comemos? Pues lo más seguro es que cada una de las personas que la ha escuchado concuerda con que esta declaración es correcta.

Pero entonces cómo nos explicamos cuando una persona come bien y se alimenta según las recomendaciones del profesional en la salud, y aun así sufre de fatiga, problemas digestivos, alergias constantes y dolores de cabeza, entre otros.

La respuesta es muy sencilla: la mayoría de personas se ha preocupado por cubrir sus necesidades energéticas en términos calóricos, con el fin de bajar de peso a como dé lugar, sin importar lo absurda que pueda ser la “dieta” que realice e incluso poniendo su salud en riesgo con medicamentos “milagrosos”. Las personas han olvidado que bajar de peso debe ser un efecto secundario y que lo más importante es nutrir el cuerpo.

Una generación mal alimentada

Es curioso mencionar que nuestra generación tiene mayor disponibilidad de alimentos pues están al alcance de la mano de la mayoría de personas, sin embargo, esta es una de las generaciones peor alimentada, ¿curioso, no?

Los alimentos actuales atraviesan procesos industrializados y la aplicación de químicos lleva a la pérdida de nutrientes y disminuye la calidad del mismo. Esto es clave pues los nutrientes son los encargados de que su cuerpo pueda tener un buen funcionamiento, sin carencias de vitaminas, minerales y proteínas, entre otros.

Así que cómo pretenden las personas estar sanas si se alimentan a punta de “productos”, no de alimentos. La alimentación actual se basa en alimentos “light”, enlatados; salsas artificiales; barritas y cereales mágicos llenos de preservantes y azúcar; gaseosas; edulcorantes artificiales y más. Y lo más triste es que muchas veces esos productos son recomendados por los mismos profesionales en salud.

Es importante tener en cuenta que los alimentos “light” son sinónimo de CERO NUTRIENTES Y PROCESAMIENTO AL 100% (ALIMENTOS PROCESADOS). Entonces cómo se pretende estar sano y con niveles máximos de energía, sino se toma en cuenta la CALIDAD DEL ALIMENTO.

En un artículo anterior hablé sobre la importancia de la digestión y cómo esta influye en nuestra salud, así que yo les digo que: no somos lo que comemos, SINO SOMOS LO QUE ABSORBEMOS.

Así es, somos lo que absorbemos y si el cuerpo no tiene la capacidad adecuada de absorber los nutrientes que necesita, o los alimentos que se consumen no están llenos de estos nutrientes esenciales para el cuerpo, no hay manera alguna de que se pueda tener una salud óptima, sin importar las calorías y el peso de la persona.

Aquí el mejor ejemplo: El cerebro es aproximadamente 60% grasa y en los últimos años gracias a diferentes estudios se ha aprendido cómo las grasas esenciales son una de las moléculas esenciales que determinan la integridad y habilidad del cerebro. Y aún así la dieta actual es baja en grasas saludables y alta en grasas saturadas y procesadas; científicamente se ha comprobado que el tipo de grasa que se consume crea cambios en el funcionamiento del cerebro, afectando incluso la inteligencia.

Cuidado con lo que come

Es importante cuidar la calidad de comida que se consume, ya que el cuerpo resiente los efectos de lo que se absorbe día a día. Y la suma de esto es lo que al final podría acabar en deficiencia y enfermedades.

De ahora en adelante piense bien qué tipo de alimento le va a dar a su cuerpo: si no le trae beneficios no es un alimento que debería tener de consumo frecuente.

Si su merienda de la tarde suele ser una famosa galleta o barrita light y usted suele fijarse que no tenga grasa y posea la menor cantidad de calorías posible, a pesar de un buen esfuerzo por pensar que es una buena opción, le garantizo que no está haciendo nada bueno por su salud.

Entonces que quede claro, no solo somos lo que comemos, SOMOS LO QUE ABSORBEMOS por lo tanto piense bien en la calidad de su alimentación, ya que si las calorías que consume son bajas en valor nutricional igualmente no estarán beneficiando a su cuerpo e, incluso, le será más difícil bajar de peso ya que no hay un funcionamiento adecuado del cuerpo.

Naz es doctora en nutrición, especialista en salud integrativa graduada como Health Coach del Institute of Integrative Nutrition de New York. Es co-fundadora de BioFuel Nutrition, compañía de nutrición que se enfoca en los deportistas. Ama viajar, comer delicioso y sano, hacer ejercicio, leer, cocinar y vivir la vida amando cada momento de ella. Su pasión está en ayudar a las personas a encontrar un balance en su vida a través de una alimentación real, con el fin de lograr que ellos logren mantener una relación sana con sus alimentos. No cree en las dietas extremas ni en contar calorías para poder mantener un peso adecuado y una vida sana. más bien cree que hay que enfocarse en la calidad de alimentos, nutrientes y la bioindividualidad de cada persona, entendiendo que pide cada cuerpo para lograr el balance.

Dejar un Comentario